Diario Sur – 28/11/2009
- El PP saca adelante su propuesta sin el respaldo del resto de grupos y la abstención del teniente de alcalde de San Pedro.
- El Ayuntamiento se pronuncia en contra del expediente independentista que tramita la Junta de Andalucía.

El PP da la espalda a San Pedro Alcántara.
La segregación de San Pedro Alcántara no depende, afortunadamente para las aspiraciones de los independentistas, del Ayuntamiento de Marbella. El pronunciamiento por parte de la Administración local constituye una mera formalidad y no es vinculante en el proceso, pero, en el supuesto de que la Junta de Andalucía tomara como válida la resolución del Consistorio marbellí, la tramitación del expediente habría llegado ya a su fin.
La Corporación municipal aprobó ayer en pleno desestimar la iniciativa independentista sampedreña, bajo el aval de los informes técnicos y jurídicos encargados por el equipo de Gobierno. Los estudios, cuya rigurosidad fue puesta en entredicho por los grupos de la oposición, establecen que el expediente de segregación carece de fundamentos históricos, no se ajusta a la ley y ofrece un panorama económico inviable para el futuro del hipotético municipio de San Pedro.
La supuesta rotundidad de los informes no se reflejó, sin embargo, en el respaldo a la propuesta del Ejecutivo local. El PSOE, grupo mayoritario en la oposición, escogió la abstención como salida más airosa ante la incómoda situación que le plantea el hecho de que sus compañeros de partido serán quienes decidan en el Gobierno autonómico el futuro de la iniciativa segregacionista. Más curioso resultó que el teniente de alcalde de San Pedro, Miguel Troyano, rompiera la disciplina de voto del PP y se sumara a la postura de los socialistas. El edil argumentó su abstención en el hecho de que fue partícipe, dos décadas atrás, del movimiento independentista sampedreño.
El rechazo al expediente de segregación se acordó con el resto de votos de los populares. La falta de respaldo a la propuesta fue, sin embargo, similar al grado de oposición. Sólo el portavoz de IU, Enrique Monterroso, y el ex concejal socialista y actual edil no adscrito Juan Luis Mena emitieron un voto negativo. El primero se decantó por la disertación poética al estimar que el pronunciamiento del Ayuntamiento de Marbella sobre el expediente de segregación supone un mero trámite. Mena, por su parte, se convirtió en el baluarte del independentismo sampedreño, a pesar de que, según le recordó la alcaldesa, Ángeles Muñoz, el partido por el que concurrió a las elecciones no incluía en su programa electoral ninguna propuesta en estos términos.
En lo que sí coincidieron los grupos de la oposición fue en su crítica a los informes municipales. La poca extensión y la supuesta ausencia de rigor fueron los argumentos más utilizados para censurar los estudios, tachados de “toscos” por la portavoz socialista, Susana Radío. Los trabajos incluyen el informe histórico elaborado por el archivero municipal, que pondría fin a la polémica sobre los límites de San Pedro. El estudio los fija en dirección Este en el río Guadaiza y no en Río Verde, como pretende el expediente de segregación, por lo que descarta la anexión de Puerto Banús a los territorios demandados por los independentistas.
No ajustado a la ley.
En cuanto a los informes jurídicos y urbanísticos, desvelan que sobre el expediente debe aplicarse la ley que regula la demarcación municipal de Andalucía, de 1993, por la que debe existir una franja de suelo no urbanizable entre el municipio matriz y el segregado con una anchura mínima de 7.500 metros. Según los técnicos, la longitud máxima de terreno no urbanizable entre Marbella y San Pedro es de 1.653 metros.
Por último, el estudio económico determina que, en virtud de los límites históricos -fijados por el río Guadaiza-, el hipotético municipio de San Pedro no contaría con recursos suficientes para mantener los servicios básicos municipales que un ayuntamiento debe prestar a sus ciudadanos sin incrementar los impuestos en unos niveles superiores a los permitidos por ley. El informe refleja que San Pedro alberga el 25 por ciento de la población del término municipal pero su contribución fiscal, en virtud del IBI, se sitúa en un 16 por ciento.
La regidora Ángeles Muñoz defendió la seriedad de los trabajos técnicos y jurídicos, apostó por la descentralización y recordó que San Pedro votó al GIL en 1991, año desde el que viaja la iniciativa independentista por despachos institucionales y salas judiciales. La causa segregacionista encontró su primer aliado el pasado marzo, tres lustros después de que la Junta archivara el expediente, cuando el Tribunal Supremo anuló su caducidad y ordenó al Gobierno autonómico que reabriera la tramitación. Un proceso que cuenta ya entre sus pronunciamientos con el “no” a la segregación por parte del Ayuntamiento de Marbella.

La falta de interés y distracción del Partido Popular durante todo el pleno sobre la segregación de San Pedro Alcántara.
